lunes, 28 de marzo de 2011

Yukôko. [4ºLa apuesta]

Yukôko

 En la salida del instituto. 
Yuka: Yuki, ¿nos vamos a casa?
Yuki: ¡Claro!
Soichiro: ¿Quereis que os acompañe? 
Yuki: ¡Si!
Yuka: Vale, pero rapido, quiero darme un baño.
Yuki: *Coge el brazo de Soichiro* Todavia no me habeis contado que paso el dia que os quedasteis en el instituto.
Soichiro: *Rojo* Pues nada, que va a pasar.
Tsukune: Tu cara te delata.
Yuka: Hola, Tsukune.
Tsukune: No intentes disimular. ¿Que hacias encima de ella?
Yuki: Hermanita, ¿ya no eres virgen?
Tsukune: *Abre los ojos mucho* ¿Como?
Yuka: No digais estupideces. Yo y Soichiro solo hablabamos y como me torci el tobillo acabe callendo y tirando de el. 
Tsukune: Eso espero.
Soichiro: ¿Que imaginabas?
Yuka: Eso Tsukune.
Tsukune: ¿Yo? Pues...
Soichiro: ¿Como imaginas que yo puedo abusar de ella?
Tsukune: No imaginaba eso. No te atreverias ni a tocarla un pelo, ya que para ti es fea.
Soichiro: Eso es lo que crees tu.
Tsukune: ¿Yo? Un momento, ¿a ti te gusta?
Soichiro: No pero no me parece fea. Si no feisima.
Yuka: *Enfadada les pega un puñetazo* ¡Iros a vuestras casas!
 Encima de un columpio.
Tsukune: Que pena, me hubiera gustado comentarle mis sentimientos.
Soichiro: No lo hagas.
Tsukune: ¿Por qué?
Soichiro: Porque lo unico que conseguiras sera un corazon roto. Ni si quiera te atreves a besarla.
Tsukune: Eso es mentira. Si pudiera...
Soichiro: Hagamos una apuesta. El primero que la bese, se la queda.
Tsukune: Pero no vale porque en la obra...
Soichiro: La besamos los dos. Todo vale, si creo que te hacercas demasiado a ella te podre pegar y viceversa, ¿de acuerdo?
Tsukune: Vale.
Soichiro: Mañana empieza el juego.
Tsukune: Pero si antes besas a otra chica, pierdes, ¿ok?
Soichiro: Ok.
 Al dia siguiente.
Soichiro: Tengo que ganar. ¡Yuki! ¿Podemos hablar?
Yuki: Claro.
Soichiro: Quiero jugar contigo, ¿jugamos?
Yuki: ¿A que?
Soichiro: El juego es el siguiente, hoy, tu y yo, vamos ha hacer que somos enemigos y, ¿cual es mi peor amigo?
Yuki: Tsukune.
Soichiro: Entonces haremos que estamos peleados porque tu sales con el y me odias porque te tire un helado encima.
Yuki: ¡Si!
Soichiro: Pero de esto no se tiene que enterar nadie.
Yuki: ¡Idiota! ¡Dejame en paz! *Va con Tsukune y le abraza por la espalda* Wo ai ni.
Tsukune: ¿Como? *Rojo* ¿Que haces? ¿Que significa eso?
Yuki: *Le besa en la mejilla* Wo ai ni.
Yuka: Eso significa...*abre los ojos* ¡¡Te quiero en chino!!
Tsukune: ¿Co...como? Yuki, ¿estas bien?
Yuki: ¡Te amo Tsukune Maki! *Le besa*.
Soichiro: <<Joder, que bien se toma su papel>> Tsukune, no ha valido <<Tengo que besar a Yuka>> Todavia no hemos empezado.
Yuka: *Alucinando* ¿A que?
Soichiro: *Coge a Yuka* Pero ahora si hemos empezado.
Tsukune: Puf, menos mal. Yuki, ¿¡que haces!?
Yuki: ¡Estoy enamorada de ti!
Soichiro: <<Ya se>> Sae, no puedo estar contigo porque Nanaka...
Yuka: Nanaka morira.
Soichiro: ¿Tanto me amas? ¿Mas que a Kentaro?
Yuka: *Le coge del cuello* Mucho mas *le va a besar y Tsukune pone la mano* ¡Keitaro! *En bajito* ¿No te das cuenta que esto es improvisado y nos hace publicidad?
Tsukune: ¡Sae, no sabes lo que dices! Yo... *la coge y la gira* No dejare que estes con el porque te amo.
Yuki: *Le pega en la cabeza* Keitaro, me amas a mi *le tira contra la mesa y le besa*.
Soichiro: *Coge a Yuka* Te amo Yuka, digo Sae *la besa*.
Tsukune: *Quita a Yuki del medio* ¡No!
Soichiro: *La suelta* Gane.
Yuka: *Roja* ¿Ganastes?
Tsukune: *Le pega un puñetazo a la mesa y la rompe* ¡Cabron!
Yuka: Tsukune, calmate.
Tsukune: *Le pega un puñetazo a Soichiro* ¡Moriras!
Soichiro: *Le esquiva* ¿Que haces? Estate quieto o te haras daño.
Yuki: ¡Guo! Que bien interpretan.
Yuka: No tiene pinta de que esten interpretando Yuki.
Tsukune: *Pega puñetazos intentando dar a Soichiro* ¡Vamos pegame!
Soichiro: *Le esquiva y coge sus puños* No.
Yuka: *Se pone en medio de los dos* ¡Estaros quietos!
Tsukune: ¡Jamas! *Empuja a Yuka y sigue intentando dar a Soichiro*.
Soichiro: *Le pega un puñetazo en la tripa y se cae* Mejor quietecito. ¿Estas bien Yuka?
Yuka: Si.
Tsukune: *Se incorpora* ¡Te odio!
Yuki: *Le coge del hombro* Soichiro, llevate a Yuka y corre.
Soichiro: *La coge en brazos y corre* ¿Esto es una costumbre ya?
  La clase aplaude y grita.
Yuka: Eso parece. Se le han cruzado los cables, *salen al patio* ¿que le pasa?
Soichiro: *Para y la baja* No soporta perder, olvidalo.
Yuka: *Roja* Es la primera vez que beso a alguien.
Soichiro: <<¡¡Encima es su primer beso!!>> Siento haberte robado tu primer beso.
Yuka: *Feliz* No importa, por lo menos ahora vendra gente ha ver la obra.
Soichiro: <<¿Solo le importa eso?>>.
Fin.
Dibujo realizado por mi Julieta <3

Vocaloid Fanfics. [Cantarella]

CANTARELLA



 De pequeño, mis padres me llevaron a la casa de unos suyos. Yo no quería ir, prefería quedarme en casa tocando mi violín. Aun así me obligaron. Estaban muy pesados con que conociera a la niña que vivía allí. 
Una vez llegue, ellos entraron dentro, y me dijeron que fuera a jugar al jardín. Era un sitio bonito y solitario, justo lo que necesitaba para tocar mi violín tranquilo. Pero, cuando me fui a sentar en un banco de piedra, empecé a escuchar el llanto de una niña detrás de un rosal con rosas azules.
-¿Qué te pasa?-pregunte sorprendido.
-Se me ha enganchado el vestido en una espina y se me ha roto-respondió llorando.
-Déjame ver.
  La pequeña niña se había arañado un poco el brazo y le salía sangre. Yo no sabia que hacer, tampoco es que la conociera así que la senté en el banco y saque mi llave de mi cuello.
-¿Para qué es esa llave?
-Es para abrir mi maletín. En el guardo mi tesoro más preciado-dije sacando mi violín.
 Entonces empecé a tocar y me alegre de ver que ella estaba feliz escuchando las notas que salían de mi tesoro.
-¡Oh! ¡Qué bien tocas el violín!-me halago.
-Gracias.
 Estuvimos hablando sobre las clases de música, y luego ella me toco un poco una pequeña pieza. Aquella tarde me lo pase bien, hasta que mis padres dijeron que nos íbamos. No parecían muy contentos.
-¡A sí! Yo me llamo Miku, ¿y tú?
-Pues yo...-no pude responder porque me habían cogido mis padres.
-Vámonos hijo, tenemos que volver.
-Pero... ¡Adiós Miku!
 Años después, en mi 18º cumpleaños, mi madre me dijo que me casaría con Miku Hatsune, hija de unos antiguos amigos, ya que nos habíamos quedado casi sin dinero por la muerte de mi padre. Yo no estaba muy feliz con eso, pero acepte. Una vez allí, me senté a hablar con Miku, que al parecer, no me recordaba.
-Buenas tardes, señorita Miku, mi nombre es Kaito.
-Hola. Siéntese si quiere.
-Gracias-dije viendo como nos servían el té.
-Parece que nos vamos a casar, ¿eh?-comento sin mucho animo.
-Eso me han dicho. 
-Lo siento, no es que no me gustes. Es que no me quiero casar y menos con alguien que acabo de conocer.
-Entiendo-dije bebiendo té. 
 Pasaron las semanas, y no podíamos romper el hielo juntos. Para la gente era un amor normal, para mi todo era demasiado aburrido. Un día, buscando en la biblioteca de la familia Hatsune, vi como caía un libro de la estantería. Me acerque a verlo. En la portada ponía ''venenos y drogas''. Estuve hojeándolo un rato y encontré una droga que te hacia dormir llamada ''Cantarella'' con su receta incluida. 
-Interesante-pensé en alto.
 Entonces empecé a escuchar el sonido de un violín con una canción conocida. Me asome por la puerta de la habitación y vi a Miku intentando tocar la canción que le toque el día que la conocí.
-¡Ah! ¡No me sale aun!-refunfuñaba ella.
 Derepente se me encendió la bombilla. 
Esos días, sus padres y mi madre decidieron hacer una fiesta, en mi casa, de compromiso. En el sótano, mi abuelo, el creador de mi violín, tenia una especie de salón para fiestas pero mis padres no lo supieron nunca, ya que él lo hizo para mis conciertos. Entre dentro y encontré dos antiguos disfraces. Uno de ellos con un antifaz, una capa, un sombrero y unos guantes. Supuse de quien eran y me los guarde. Esa misma noche decidí ponerme el de hombre y asaltar el cuarto de mi enamorada, ya que desde que la vi intentar tocar aquella pieza, mi corazón se hizo suyo.
Entre despacio escuchando su respiración y poniéndome nervioso. Me acerque a ella y la desperté.
-¡Ah! ¿Quién eres?-se incorporo asustada.
-Tranquila, no te are nada-dije llenando la habitación de pétalos de rosa azul.
-¿Eh? ¡Espera, ¿donde vas?!
-A mi refugio. Tú solo espérame.
 Puse esa trampa de amor. Al día siguiente parecía que no se había dado cuenta de que el enmascarado era yo. 
-¿Has dormido bien?-le pregunte.
-Sí. Esta noche es la fiesta.
-Sí.
 Los invitados llegaron, y la fiesta empezó a animarse. Los amigos de su familia la pedían que tocase el violín y ella no se negó. Aproveche ese momento para ponerme el disfraz y salir a su acecho. Cuando termino su pieza, todo el mundo la felicito pero entre el publico se dio cuenta de que había un hombre con un antifaz. Yo. Le lance una rosa azul y desaparecí de su vista. Su cara de asombro era bellísima. Sus ojos verdes a juego con su pelo quedaban preciosos con su vestido. La tarde del siguiente día, era el ultimo que pasaríamos en mi casa, prepare la droga llamada ''Cantarella'' que había encontrado. Según el libro, el efecto duraba 6 horas y por suerte, eran las 6. En el té eche la droga e hice que se lo dieran. Vigile como se lo bebía mientras que ella miraba la rosa azul que le había lanzado. Lo hacia de tal manera que yo hubiera dicho que sabia lo de la droga. Se quedo dormida y la lleve al sótano. Le puse el disfraz de mujer, que era como un vestido de novia y la senté para que esperara hasta las 12. Cuando las campanas resonaron, Miku abrió sus ojos.
-Buenas noches princesa-la salude besándola la mano.-¿Baila?
-Eh... Yo...
 Entonces empezó a sonar aquella canción que intentaba tocar y que yo le toque por primera vez. La saque a bailar y después de unas vueltas me arrodille ante ella.
-¿No me vas a mostrar tu rostro?-pregunto ella intentando quitar mi antifaz.
-¡Shuu!-dije yo apartándola la mano de mi cara.-Es un secreto.
 Entonces me quite la llave de mi cuello y se la entregue.
-Mañana cuando estés en tu casa, busca un lugar donde encaje. Ah, ¿sabes? Las rosas son del matorral de aquel día.
 El sol ya había salido, e incluso le quedaba poco para volverse a meter. Cuando Miku llego a su casa, busco desesperadamente un lugar donde encajara la llave que le había dado la noche anterior. Busco por todos los lados, hasta en el jardín, en el rosal con rosas azules, que ahora era un espeso matorral, pero lo único que consiguió fue volver a hacerse una herida. Ya había perdido la esperanza, hasta que entro en mi habitación.
Miro encima de la cómoda, donde se encontraba mi maletín, e intento meter la llave que encajaba perfectamente. Al abrirlo, encontró los guantes y el antifaz.
-¡No puede ser!
-Lo es-dije abrazándola por detrás.
-Pe-pero... ¡Tú eres él! Digo... ¡ellos! ¡El enmascarado y el niño!
-Lo soy. Soy Kaito, encantado-me presente sujetándole la cara.
-Kaito...-dijo cerrando los ojos.
 Entonces la atrape y la bese.
FIN.
Dibujo realizado por mi Julieta <3

Yukôko. [3ºEncerrados]

Yukôko

 Ensayando. 
Yuka: Nanaka, por favor.
Yuki: Lo siento Sae pero, ha llegado tu hora.
Soichiro: ¡Alto!
Yuki: ¡Zero! Vete de aqui. La matare.
Yuka: ¿No te enteras verdad?
Yuki: ¿Que dices?
Soichiro: Pues que la que va a morir, seras tu *dispara con la mano* "Pang".
Tsukune: ¡No! *Se lanza* ¡Ah!
Yuki: Keitaro, ¡no!
Tsukune: Adios.
Yuki: *Mirando a Yuka* ¡Moriras!
Tsukune: No lo hagas, te amo Sae.
Yuki: ¿La amas a ella?
Tsukune: Si *se hace el muerto*.
Soichiro: Pero ella es mia *la coge en sus brazos y hace la accion de besar* Emns *la suelta, rojo* ¡Perdon!
Sakura: *Rie* Yuka, ¿estas bien?
Yuka: Joder, Soichiro. *Se levanta* Se que te doy asco pero no para eso.
Soichiro: Perdon, Yuka.
Tsukune: Hola, Sakura llegas tarde *ayuda a Yuka*.
Sakura: Perdon pero hoy no podre ensayar, tengo que irme *se despide con la mano y se va*.
Yuki: *Mira el reloj* Me voy o llegare tarde a karate *sale corriendo*.
Tsukune: Pues nada, habra que volver a ensayar solos.
Yuka: Sera mejor que estudiemos los papeles y ya otro dia ensayamos.
Tsukune: *Le suena el movil* Es mi padre, significa que me tengo que ir.
Soichiro: Pues adios.
Tsukune: Hasta mañana, Yuka *se va*.
Yuka: *Suspira* ¿Y tu no te vas?
Soichiro: No tengo prisa. ¿Tu?
Yuka: *Se tumba en el suelo* No quiero irme, porque si lo hago, tendre que hacer yo la cena.
Soichiro: Si estas cansada, sera mejor que te vallas *se sienta al borde del escenario a los pies de Yuka* guip.
Yuka: *Se sienta a su lado* Guip, guip *rien* Fue una buena obra.
Soichiro: Si. Oye, siento lo de antes. Tenerte tan cerca me puso nervioso.
Yuka: *Suspira* ¿Sabes que un admirador me ha dejado una carta en el pupitre? Lo malo es que se quien es.
Soichiro: Ya. Tsukune es idiota, ¿verdad?
Yuka: No, no ha sido el, aunque me gustaria.
Soichiro: *Celoso* Bien, y si te gusta, ¿por qué no se lo dices?
Yuka: Es dificil decirle a alguien que te gusta, la verdad. Pero es mas dificil decirle a alguien que no te gusta lo mismo que al primero.
Soichiro: *No la oye* <<No entiendo como le gusta Tsukune>> Tendrias que salir con el. *Se levanta y baja del escenario* Haceis buena pareja y ademas estais enamorados.
Yuka: *Se levanta* ¡Sordo! ¿No te enteras verdad? <<No se lo dire, seria muy incomodo y no podriamos mirarnos a la cara>> Espera. *Al bajar se cae encima de el*.
Soichiro: *Abre los ojos* ¡Yuka! ¿Estas bien?
Yuka: *A dos centimetros de él* Si, pero *se toca el tobillo* creo que me torcillo el tobillo. *intenta levantarse pero no puede por el dolor* ¡Ah!
Soichiro: *Se incorpora y la coge encima* Espera, *le quita el zapato y la coge el tobillo* giralo.
Yuka: *Lo gira* Duele.
Soichiro: *Se rasga la camiseta y le se la pone como venda* Tranquila, creo que tengo pastillas para el dolor en clase. *La coge en brazos* Esto se esta convirtiendo en costumbre.
Yuka: Si peso no lo hagas. *Mira a su alrededor* Anda, si no hay nadie.
Soichiro: *Entran en clase y la deja encima de la mesa del profesor* Que raro *Busca en su mochila* ¿Que hora es?
Yuka: *Mira su reloj* ¡Las diez de la noche! <<Cuando nos caimos, debimos haber perdido el conocimiento>> *Se levanta* Tengo que irme *se cae* ¡Mierda!
Soichiro: *Le da una pastilla y una botella de agua* Tragatela. Ahora te llevo a casa.
Yuka: *Se la toma y bebe agua* ¿Tus padres no estaran preocupados?
Soichiro: No, no creo *la coge a caballito* Mi padre no habra llegado y mi madrastra...
Yuka: Soichiro, me alegro de ser tu amiga, aunque no lo parezca.
Soichiro: <<Yo, no>> *Camina y salen de la clase por los pasillos* ¿Puedes abrir la puerta?
Yuka: *Intenta abrir* Esta cerrada.
Soichiro: ¿Que? Entonces tendremos que salir por la ventana.
Yuka: Las ventanas de esta planta tienen barras y no se puede salir. No eres un hombre araña, ¿verdad? Creo que no podremos salir de aqui. A no ser que te hallas traido el movil.
Soichiro: Cojelo, esta en mi bolsillo.
Yuka: *Lo saca* Esta apagado.
Soichiro: Oh, creo que se me acabo la bateria, ¿tu tienes movil?
Yuka: No.
Soichiro: Valla *la agarra por el trasero* Ups.
Yuka: *Roja* No te aproveches.
Soichiro: Vale.
 En la sala de musica.
Yuka: Yo se tocar el piano, ¿y tu?
Soichiro: Yo no se tocar nada.
Yuka: Seguro que si *le coge las manos* ¡Ah, la! ¿Te has cortado las ve...?
Soichiro: *Le quita las manos* Es que cuando mi madre se suicido, yo quise hacer lo mismo.
Yuka: <<Soichiro a sufrido mucho>> Soichiro, odio verte sufrir, *le abraza* y odio ver como te ves obligado a estar en nuestro club.
Soichiro: *Rojo* Yuka.
Yuka: *Se levanta* Vamos a buscar algo divertido.
Soichiro: *Se levanta* Yuka *la coge la mano* Yo...
Yuka: *Se cae y tira de Soichiro* Perdon *le mira*.
Soichiro: *Apunto de besarse*.
Tsukune: *Abre la puerta y tose* ¿Interrumpo?
Yuka: *Roja* Tsukune...
Fin.
Dibujo realizado por mi Julieta <3

Vocaloid Fanfics. [Romeo & Cinderella (Rin y Len)]

Romeo & Cinderella.

  Cuando me nombraron delegada de mi curso yo no me esperaba que fuera a pasar esto. Era mi segundo año de instituto, y no seria el unico en el que yo no fuera delegada. Era lo que mis padres querian. Deseaban que yo fuera alguien importante, ya que no era un chico.
El profesor me pidio que conociera a toda la clase, y la conocia, a casi toda. Habia un chico que solia saltarse las clases, y cuando venia era para dormir. Debia de hablar con él pero, me daba un poco de miedo.
Un día, el profestor estaba furioso. Habian robado en clase y todo el mundo decia que habia sido la culpa de ese chico. Tenia que hacer algo, asíque fui a buscarle. Le encontre en la biblioteca mirando libros de musica, y luego se fue debajo de un árbol a leer las partituras. No me parecio tan mal chico, y entonces decidi hablar con él.
-Si te quedas mucho tiempo debajo de este árbol te caera un gato.
-¿El tipico gato de las peliculas que se queda atrapado encima de un árbol?
-Ese mismo. Soy Rin.
-Len-dijo sin apartar la mirada de las partituras.
 Entonces le sono el estomago y se puso rojo.
-Ops...-por fin me miro.
-¿Quieres compartir mi obento?-le pregunte sonriendo.
-Claro-me devolvio la sonrisa.
 Nos lo comimos y hablamos. Len era un chico majisimo, y le encantaba la musica como a mi.
-¿Nunca has ido a la tienda de la estación?
-No, no suelo salir mucho.
-Pero Rin, es la mejor tienda. Ahora no hay clase, ¿quieres que vallamos?
-Solo si me prometes que iras a hablar con él profesor.
-Tss. Me echara la culpa de algo que yo no he hecho
-Si no has sido tú, ¿por qué no se lo dices?
-Porque no me creera. Además, a esa hora estaba echandome la siesta debajo de este árbol.
-Haremos una cosa, dire que yo estaba contigo. Así no te echaran la culpa.
-Vale.
 Despues de salir impunes del despacho del profesor, salimos del colegio.
-¿Vamos a la tienda?
-Vale, pero no puedo tardar mucho. A mis padres les gusta que llegue pronto.
-Tranquila-dijo subiendose a una moto.-Te llevo.
-Oh, claro-me monte.
 Fue muy divertido. Jamas habia montado en una moto, y nunca pense que fuera a hacerlo. Me lo pase muy bien y luego me llevo a mi casa. Len era genial. Dias despues seguimos haciendo cosas juntos. Cuando estaba con él mi corazón latia fuertemente.
-Oye Rin, mañana es la fiesta de navidad, ¿vendras conmigo?
-Eh... Sí-respondi sonrojada.
-¿Por qué te sonrojas?
-Esto... Yo...
 Entonces me cojio la cara y me beso. Mi corazón casi se salia de mi pecho. Len me habia robado mi primer beso pero estaba feliz.
-Lo siento, Rin. No me pude aguantar.
-¡Len!-le abrace.
 Era todo un cuento de hadas. Precioso, nos mirabamos, sonreiamos y se nos coloreaban las mejillas. Si el ruido de el colegio lo hubiera permitido, incluso escuchariamos los latidos de uno y del otro. Despues de que todo él mundo se fuera, fuimos a la sala de musica y mientras que él tocaba yo cantaba.
-La malvada flor, steadly wither, con una gama de colores.
Todos siempre la conoceran. En efecto, fue la hija del mal.
-Rin, me encanta tu voz-dijo terminando de tocar.
-No seas tonto, no es nada del otro mundo.
 Mientras que hablabamos el profesor escuchaba detras de la puerta. Estaba furioso, era un profesor muy joven, y era su primer año, no podia permitir que su alumna favorita estubiera enamorada del chico que siempre se metia en lios. Fue a su despacho y marco el telefono de mis padres.
-¿Hola? Buenas tardes, soy el señor Shion, el profesor de su hija.
-Así, digame-dijo la voz de mi padre al otro lado del telefono.
-Vera, su hija no ha llegado a casa porque esta con un chico aqui ensayando musica. Estaria bien pero ese chaval no es buena pieza. ¿Entiende lo que digo?
-Sí, perfectamente.
-Queria hablar con ustedes sobre ello. Su hija es una chica muy inteligente y preciosa, se merece algo mejor.
-Muchas gracias, profesor Shion, tomaremos medidas.
 El profesor colgo con una sonrisa y volvio a la sala de musica. Nosotros ya nos ibamos pero no nos dejo.
-Por favor profesor, llego tarde a casa-le rogue.
-Vete, Rin.
-¿Y Len?
-Tiene que quedarse, esta castigado por usar los instrumentos sin permiso.
-¡Pe-pero...!
-Tranquila Rin, vete a casa. Mañana nos vemos en clase.
-Claro, adiós-dije marchandome con lagrimas en los ojos.
 Era todo injusto, el profesor Shion odiaba a Len, pero yo le queria, y al parecer el profesor Shion me queria a mi. Al día siguiente, en clase, Len estaba ausente. Era como siempre, pero esta vez no me miraba si quiera.
-<<Jo Len, ¿qué te pasa?>>
-¡Señorita Rin! Digame que piensa sobre el cuento que acabamos de leer.
-Pues-dije levantandome.-Pienso que dejo su zapato aproposito. Queria que el principe la siguiera y la encontrara.
-Buen pensamiento. ¿Y usted, señor Len?
-¿Eh? Pienso lo mismo.
 Me sente mirandole y cuando acabo la clase me acerque.
-¿Qué te pasa?
-Rin, el profesor Shion va a ir a hablar con tus padres hoy, ¿verdad?
-Sí, pero yo no estare. Voy a ir a comprarme un vestido, para mañana...
-¡Es verdad! ¡El baile!
-Venga Len, vamos a comer afuera.
 Despues de ir de compras, fui a mi casa algo cansada, no sabia que me esperaba.
-Mamá, voy a mi habitación.
-Espera Rin, tu profesor ya se va, ven a despedirte de él.
-Claro-respondi bajando las escaleras.-Gracias por la visita, profesor Shion.
-Fuera de clase llamame Kaito, y gracias a ustedes por la hospitalidad. Tengo que irme, mucho gusto-dijo saliendo.
-¡Adiós!
-Tu profesor es un buen chico, tiene buena familia, buen puesto de trabajo y es joven y apuesto.
-La verdad que sí, mamá. Voy a irme a mi habitación.
-Espera, ¿no quieres un dulce?
-No gracias-me subi.
 Ya era el día siguiente, me vesti y me recogi el pelo todo lo bien que pude. Ya llegaba la hora y Len me esperaria fuera para que mis padres no se enteraran de que estaba saliendo con un chico. Baje las escaleras, me despedí de mis padres y salí.
-Hola Len.
-¡Rin! ¡Estas preciosa!
-Gr-gracias-me sonroje.
-Te he traido estas rosas.
-Eres un cielo, Len-sonreí cogiendolas.
-¡Rin!-grito mi padre desde la puerta.
-¡Oh no!
-¡Rin! ¡¿Qué haces juntandote con esta calumnia?!
-¡Pe-pero papá!
-¡Tú! ¡No vuelvas a juntarte con mi hija!-dijo mi padre dandole una bofetada a Len.
-¡Oiga!-se quejo él.
-¡Len! ¡¿Estas bien?!
-Vuelve dentro, Rin.
-¡No papá! ¡Sueltame! ¡Len!
 Cuando entre les grite a mis padres lo mucho que les odiaba evitandoles escuchar cosas como ''es por tu bien'' y me encerre en mi habitación. Siempre hacia lo que me pedia, era la niña perfecta, pero no me dejaban enamorarme del chico que quisiese. La ultima imagen de Len que tenia en mi cabeza, era el con la cara roja de la bofetada de mi padre, y lagrimas callendo por su cara en la puerta de mi casa. Y eso me dolia.
-Len...-lloraba en mi almohada.
 Entonces oí como una piedrecita tocaba en mi balcón.
-¿Eh?-lo abri.-¡Len!
-¡Rin! ¡Espera, subire!
-Oh, Len... Pense que no querrias volver a verme-me abrace a él.
-Tranquila Rin, te quiero, no te dejare.
 Quedamos para él día siguiente, A él lo echaron del instituto sin razones exactas, asíque hasta la noche no le pude ver. Me pinte los ojos y me puse un pijama de encaje negro cuando se suponia que estaba durmiendo. Entonces sono el reloj, significaba que eran las doce, y mis padres se iban a dormir.
-Buenas noches, papa, mama. Espero que gocen de buenos sueños. Es la hora de ir a dormir-pense en alto.
 Yo estaba tan nerviosa que tenia hambre y coji una manzana, pero cuando me la iba a comer llego Len. Se quito los zapatos y me miro con su preciosa sonrisa.
-Buenas noches, princesa. Tratare de no morderte, y de tratarte con delicadeza. Te quiero demasiado para hacerte daño.
 Mi corazón casi se me salia del pecho. Se hacerco a mi y me tumbo en la cama, tenia miedo, pero queria hacerlo. Además, su sonrísa me tranquilizaba.
Mientras me besaba empezaba a recordar cosas del pasado, como cuando mis padres no me dejaban jugar y me obligaban a estudiar. Siempre fueron muy estictos, y encima ahora querian que me casara con mi profesor. Pero esta vez no se saldrian con la suya.
-Rin, ¿te das cuenta de que somos como Romeo & Julieta?
-Sí, pero no me llames así. No quiero que nosotros también acabemos en tragedia.
-Pues entonces, como dijistes en clase, como la Cenicienta- decia mientras que jugaba con el encaje de mi pijama.
-La cenicienta, ¿eh? ¿Sabes? Siempre he querido ser como ella, que a las doce se pare el tiempo y pueda estar con mi amado escapando de los villanos.
-Entonces somos como Romeo y Cenicienta. Ahora que lo veo, te has pintado.
-Sí. Prometo que mañana me portare bien, aunque hoy...
 Sonreimos los dos.
-Ven aquí mi Romeo y escaparemos juntos de este horror-dije abrazandole.
 Despues de esa charla empece a recordar lo que dije en clase. Escapar de los villanos, dejando mi zapato de cristal para que mi principe me siguiera pero, pensandolo bien, el jamas dejaria que me fuera de su lado.
-Aunque mi corazón esta vacio solo tu puedes llenarlo todo. Y aunque no es un trabajo facil hacer eso, solo quiero que tu lo sacies.-dijo enseñandome una cajita.
 Una cajita que habia querido ver desde que era pequeña. Era la cajita de la felicidad.
-Oh dios...
 Todos mis pensamientos se volcaron en <<Oh dios, ayudame a decidir rapido o si no lo perdere...>>
-Sí quiero Len, pero... Mis padres y su codicia, solo piensan el algo que yo no quiero en mi futuro.
-Pues escapemos juntos.
-... Sí.
 Acepete. Despues de vestirme y coger algunas cosas de necesidad me asome al balcon y Len me esperaba abajo con los brazos estendidos. Queria a mis padres pero no me queria casar con el profesor Shion, y preferia ir con la verdad antes de que el lobo me comiera. Entonces escribi una nota y la deje encima de la cama con la manzana para que no se volara con el aire.
-Vamos Rin.
-Sí-dije lanzandome.
 Al cogerme nos pusimos a reir y nos fuimos. Todavia no me puedo imaginar la cara de mis padres cuando descubrieron que me habia escapado. Seguro que mi madre puso una cara de horror y mi padre enfadado porque no le habian salido los planes. Pero a Len y a mi, todo nos iria bien de ahora en adelante. Y eso estaba bien, ¿no?
Firmado: Rin Cenicienta.
Fin.

Yukôko. [2ºRecuerdos del comienzo]

Yukôko

 Recuerdos.
Soichiro: *Se hacerca a la mesa de Yuka* Hola, tu eres Yuka Aoko, ¿no?
Yuka: Si y tu eres Soichiro Shintani, ¿verdad?
Soichiro: Si. Si no me equivoco, eres la jefa de el club de teatro.
Yuka: Pues si. No me digas que te quieres unir.
Soichiro: Pues si.
Yuka: ¿Un gotico como tu en nuestro club? ¿Por qué?
Soichiro: Razones personales. Bueno, no hay muca gente y con menos de 5 personas no tendreis club, creo que el chico que nos mira, tu hermana, tu y yo ya somos cuatro.
Yuka: Vale estas dentro.
 Vuelta a la cabeza de Soichiro.
Soichiro: <<Si no fuera por Yuka, yo...>> *Suspira*.
Yuki: *Subida a su cabeza* ¿En quien piensas Soichiro?
Soichiro: Yuki, ¡baja de mi cabeza!
Yuka: *Coge a Yuki y la pone en el suelo. Le pega en la cabeza a Soichiro*¿Os quereis callar?
Soichiro: Es tu hermana que me toca las narices.
Tsukune: Callar que no me entero de la pelicula.
Soichiro: <<Yuki y Tsukune>>.
 Recuerdos.
Tsukune: Hola soy Tsukune el vicepresidente del club de teatro. 
Soichiro: ¿Que hay?
Tsukune: Bueno, tu tarea como la de todos sera aprender tu papel y actuar.
Soichiro: Eso me lo imagino. ¿Esa es Yuka?
Yuki: *Salta encima de Tsukune* Yo soy Yuki su hermana gemela.
Soichiro: Pues ahora que te veo de cerca no te pareces en nada a tu hermana. Ni siquiera teneis el mismo color de pelo.
 Vuelta a la cabeza de Soichiro.
Soichiro: <<Tsukune jamas me hacepto, la verdad es que yo a el tampoco, pero Yuki es como mi hermana pequeña>>.
Yuki: Valla rollo de peli, ¿por qué estamos viendo esto?
Tsukune: ¿No te gusta? 
Yuki: Pues no.
Soichiro: Yo tampoco lo aguanto .
Yuka: *Se levanta y la quita* Pues nada habra que estudiar los papeles y ensayar.
Soichiro: Yo soy Zero.
Tsukune: Y, yo Keitaro.
Yuka: Bueno, yo soy Sae.
Yuki: Pues yo Nanaka.
Tsukune: ¿Y Sakura vendra esta vez?
Yuka: Si hara el papel de Akane.
Soichiro: <<Sakura la chica invisible>>.
 Recuerdos.
Yuka: Esta es Sakura.
Sakura: ¡Hola! 
Sakura Sakurada. Estudiante de 2ºcurso E y en el club de teatro.
Soichiro: ¿Que hay Sakurada?
Sakura: Llamame Sakura *mira el reloj* ¡Ups! Me voy que he quedado con mi novio,  ¡xao!
Yuka: Casi nunca esta y solo actua de vez en cuando.
 Vuelta a la cabeza de Soichiro.
Soichiro: <<"Sakurada" es muy guapa pero, es tan pija>>.
Yuka: ¡Zero! Estamos ensayando, vuelve a la tierra.
Yoruichi: Haber, ¿quien es el presidente aqui?
Yuka: Yo. ¿Que quieres?
Yoruichi: Entrar, aunque con una jefa asi me lo voy a pensar.
Soichiro: Lo siento Yoruichi pero, no puedes entrar ya que somos demasiados.
Yoruichi: Ya lo entiendo Ichi, como esta tu novia no quieres que interrumpa.
Yuka: ¿Novia?
Yoruichi: Si, aunque yo no me lo creo. Esta claro que jamas dejarias a Soichiro estar con tu hermana.
Tsukune: ¿Yuki y Soichiro?
Yuki: Yuka, es que...
Yoruichi: Lo ven, no salen juntos. Aproposito *mira a Tsukune* ¿Tu quien eres?
Soichiro: Si, salimos.
Yuki: *Alucinando* ¿Si?
Yoruichi: ¿Si? Pues, besaros.
Yuka: *Se sienta en una silla y mira al suelo* <<Que mareo>> Mierda.
Tsukune: Yuka, ¿te encuentras bien?
Yuki: ¿Besarnos?
Soichiro: *Mira el guion* Zero, besa a Nanaka *la coge por los hombros y no quita la vista al guion* Eres la persona indicada para este trabajo *la besa*.
Yuki: *Alucinada*.
Yoruichi: *Sale del escenario enfadada*.
Yuki: *Mira el guion* Pero Zero, no puedo matar a Sae.
Soichiro: Nanaka, si no lo haces, nuestros destinos se separaran.
Tsukune: Tendreis que explicarnos esto.
Yuka: *Le cae una gota por la cara y se va*.
Yuki: Soichiro, ¿por qué lo has hecho?
Soichiro: *Corre detras de Yuka* ¡Espera que te lo explico!
Tsukune: *Le sigue* ¡Esperar!
Yuki: *Le agarra* Esperate tu, que te cuente.
 En el pasillo.
Yuka: *Corriendo* No me sigas, ¿por qué lo haces?
Soichiro: ¡Pues porque corres! *La agarra la mano* ¿Que te pasa?
Yuka: *Se suelta* Pues que no comprendo como mi hermana, ¡sale contigo!
Soichiro: No estamos saliendo. Solo actuabamos. ¿Soy tan buen actor?
Yuka: *Se cae al suelo*.
Soichiro: Yuka, ¿te has hecho daño?
Yuka: Estoy mareada, no he comido nada.
Soichiro: *La coge en brazos* ¿Y por qué Yuka?
Yuka: Pues para aprenderme el poema de literatura. Entre eso y el papel, no tengo tiempo para nada.
Soichiro: Idiota, no vuelvas ha hacer eso, ¿quieres morir de anemia? *entran en su clase* Sientate, creo que todavia tengo bolas de arroz.
Yuka: Dejalo Soichiro que ya me encuentro bien.
Soichiro: *Abre su mochila y saca su obento* Toma *se lo da* Come.
Yuka: *Come* Soichiro, ¿te gusta mi hermana?
Soichiro: Claro que no. Solo se lo hemos dicho porque queriamos librarnos de ella. *La mira de cerca* ¿Estabas celosa?
Yuka: Yo, ¿de que hablas?
Soichiro: *La coge de la mano* Si yo fuera tu, si lo estaria.
Yuka: ¿Tanto te gustas?
Soichiro: No yo lo que quiero decir...
Yuki: ¡Estais aqui!
Tsukune: ¿Que haciais?
Soichiro: Le he dado a Yuka lo que me quedaba de comida.
Yuka: Tenia hambre.
Soichiro: <<Le debo mucho a Yuka ya que es la unica que sabe mi secreto pero>> Me alegro de que seas tu.
Yuka: ¿Que?
Fin.

sábado, 19 de marzo de 2011

Yukôko. [1ºEl Yukôko y su familia]

Yukôko

Yuka: Escucha Yuki, no puedes ir por ahi leyendo los diarios de la gente.
 Yuka Aoko.Estudiante de 2ºcurso B y presidenta del club de teatro.
Yuki: *Pasando paginas y leyendo* Pero, Yuka, el diario de Tsukune es muy interesante. Aqui pone que le gusta la profesora de arte.
 Yuki Aoko.Estudiante de 2ºcurso B y hermana gemela de Yuka. Tambien esta en el club de teatro.
Tsukune: *Le quita el diario* Es mio, gracias.
 Tsukune Maki. Estudiante de 2º curso B y vicepresidente del club de teatro.
Yuki: No te enfades Tsukune, lo hago por ti.
Tsukune: ¡¿Por mi?!
Soichiro: Dejazlo ya, ¿vale? *tira una pelota contra la pared y la coge*.
 Soichiro Shintani. Estudiante de 2ºcurso B, tambien en el club de teatro.
Yuka: Soichiro, ¿hablaste con Toshiro?
Tsukune: Este no es capaz de hablar ni con su madre.
Yuki: *Coge el diario de Tsukune* Bueno, para empezar, su madre esta muerta.
Yuka: ¡Yuki!
Soichiro: *Sigue tirando la pelota*No.
Yuki: ¡Tsukune! Mi hermana te...
Tsukune: *La tapa la boca y le quita el diario* Bueno, menos mal que ya hable yo con él y ya ha dicho que lo comentara con el club del manga.
Yuki: Veo una estupided lo de la obra como "otakus".
Tsukune: Pues yo lo veo una gran idea.
Soichiro: *Se guarda la pelota*A mi tampoco me agrada la idea. Habreis pensado en que los vestuarios de cosplay son caros, ¿no?
Yuki: ¡Pues claro!*Empuja a Tsukune*Para eso tenemos al admirador secreto de mi hermana.
Tsukune: ¡Yuki! ¿¡Te quieres callar!?
Yuka: Bueno, avisar a los del club de arte y los de manualidades para los decorados.
Yuki: Vale, vente conmigo Tsukune que me tienes que contar algo *tira de el*.
Yuka: Es muy penoso.
Soichiro: *Se levanta* El pobre chaval esta enamorado de ti.
Yuka: Y, ¿no me digas que estas celoso?
Soichiro: *Se hacerca a ella* ¿Pero, tu te has visto? Mas fea y no te puedes mirar a los espejos.
Yuka: *Dolida* Pues si tan poco te gusto, vete del club.
Soichiro:  *Se hacerca más a ella* Lo haria pero sabes que no puedo.
Yuka: *Se hacercan cada vez más* Me das asco. Solo estas con nosotros para que tu "madrastra" sea feliz.
Soichiro: *La pone la mano en el hombro* Y tu me aceptastes porque te gusto.
Yuka: *Roja* Que imbecil eres al imaginar eso. No me gustarias ni en tus sueños.
Soichiro: *Casi besandose* ¿Quieres que probemos?
Tsukune: *Tose* ¿Interrumpimos?
Yuka: Claro que no *se suelta*.
Tsukune: *Celoso* Pues no parecia precisamente eso.
Yuki: Yuka, ¿vas a salir con Soichiro?
Tsukune: ¿Qué? *Salta* ¿Soichiro y Yuka?
Soichiro: Pues no. Ya la gustaria a ella.
Tsukune: Ya te gustaria a ti niñato.
Yuki: ¡Uy! Peleas por amor. Me siento una Ai senshi.
Soichiro: ¡¿Te parece una estupided lo de la obra y ahora me vienes con las guerreras otakus esas?!
Yuka: Es hora de ir a clase*suena el timbre*. 
 Al acabar la clase.
Yuka: *Mirando a Soichiro* Yuki, ¿harias es papel de protagonista?
Yuki: No, lo haras tu.
Yuka: Yuki, no te pongas a pelear. Yo no actuo a no ser que sea de narradora.
Tsukune: <<Si soy el cooprotagonista...¡podre estar con ella!>> Y yo sere el cooprotagonista.
Yuki: ¿Cual? ¿El que se muere?
Yuka: *Mirando a Soichiro* Vale.
Soichiro: *Durmiendo*.
Yoruichi: ¿Que la haceis al pobre Soichiro?
 Yoruichi Yagami. Estudiante de 2ºcurso A.
Yuka: *La mira* Nosotros nada compardo con lo que le haces tu.
Yuki: ¿Que haces en nuestra clase, gotica?
Yoruichi: He venido a ver a Soichiro *se hacerca*no a vosotros. Ichi, despierta.
Soichiro: *Despierta* ¿Que quieres Yoruichi?
Yuka: *Se levanta y se va* No puede venir a nuestra clase y entrar asi.
Tsukune: ¡Espera! *La sigue*.
Soichiro: ¿Que la pasa?
Yoruichi: *Le coge la cara* Ichi, ¿vienes conmigo?
Soichiro: *La mira de cerca, rojo*¿A donde?
Yoruichi: Pues *se hacerca mucho a él* A un lugar donde nadie nos moleste.
Yuki: *Mirada asensina* No puede *le coge de la camiseta y tira de el* Tiene ensayo.
Yoruichi: Te veo luego Ichi.
Soichiro: *Lo suelta* Estupida otaku, ¿que haces?
Yuki: *Le mira de cerca* ¿Eres gotico?
Soichiro: *Se estira la ropa enseñandosela* ¿Tu me has mirado bien?
Yuki: Pues no. *Mira al los lados* Esperate aqui *se va* que ire en busca de mi hermana.
Soichiro: *Se sienta en el suelo* Pues valla, ¿que hubiera pasado si la otaku no nos hubiera cortado?
Yuka: *Caminando, mira hacia atras y se tropieza y cae encima de Soichiro* Soichi...*roja*.
Soichiro: *Rojo debajo de Yuka* Yuka...*apunto de besarse*.
Yoruichi: ¡Soichiro!
Yuka: *Se levanta corriendo*Lo siento*roja*.
Soichiro: *Rojo*Haber si vemos por donde vamos.
Yuka: ¡A sido tu culpa por estar en medio del pasillo!
Soichiro: ¡Anda chica ni que estubieras miope!
Yoruichi: *Le da la mano a Soichiro*.
Soichiro: *La mira* Yoruichi, ¿que haces?
Yuka: *Se va*.
Yoruichi: Hacer que se valla, es tan plasta.
Soichiro
Yoruichi: Lo que pensaba. Te gusta esa perra.*Se hacerca mucho al el y le coge la cara* Que pena.
Yuki: *Desde la esquina escuchando* Mi hermana no es ninguna perra.*Coge a Soichiro* Ademas, no dejare que beses a mi novio *se lo lleva*.
Soichiro: Otaku, ¿que has dicho?
Yuki: *Para y le da un puñetazo* ¡No te lo creas que era broma!
Fin.

Vocaloid Fanfics. [Saga Evil]

Saga Evil.

-¡Len!-tocaba la campana Rin, desde la habitación.
-¿Sí, my Lady?
-Hoy no podré tomar la merienda, hay un consejo por el dinero de el pueblo.
-Ya veo.
 Rin se levanto y salio. 
Más tarde, en la reunión, Len esperaba fuera de la sala escuchando los gritos de dentro.
-¡Pero, princesa! ¡No es justo!-gritaba el consejero.
-¡Lo que no es justo es que me quiten a mí, mi dinero!-dijo rompiendo un papel.-Ya, arrodíllate.
-Esta bien, haga lo que quiera-se arroridillo y salio de la sala.
-Buenas tardes consejero...-Saludo Len.-''Este hombre no trama nada bueno...''-Pensó.
 Los pensamientos de Len no eran una mala corazonada, el consejero, loco de rabia, estaba planeando asesinar a la reina. Len decidió ir a ver al ejercito. Entre ellos estaba la guerrera carmesí, la general de su ejercito.
-¿Y qué quieres, sirviente?-pregunto Meiko.
-Quiero que me ayudes a pillar a el consejero.
-¿Al consejero? ¿Ese viejo?
-Sí. Trama algo extraño.
-Esta bien, ¿tienes algún plan?
 Los dos charlaron un tiempo largo y tendido.
Las luces ya estaban apagadas y la cama de la princesa ya estaba ocupada. Entonces, sin hacer ruido, el consejero entro con espada en mano.
-¡Ahora veras lo que es bueno, maldita princesa!-grito levantando la espada.
-¡Alto!-le paro Meiko clavándole su espada.
-Menos mal-se levanto Len de la cama, con el pelo suelto y el camisón de Rin.
-¡Len!-entro corriendo Rin y le abrazo. -Cielos, lo he pasado muy mal...
-Tranquila-dijo Len correspondiéndola el abrazo.
 La princesa estaba bien, y el plan del sirviente salio resultado. 
Una tarde, la princesa y el sirviente fueron a la playa. El sirviente se lo había pedido y la princesa le concedió su deseo.
-¿Qué haces, Len?
-Estoy pidiendo un deseo. Una leyenda habla sobre que si pones tu deseo en una botella y lo lanzas al mar, se hace realidad. ¿Quiere probar?-dijo lanzando una botella al mar.
-No creo en algo tan tribal, además, si tengo algún deseo, tú lo harás realidad, ¿no, Len?
-Claro qué si my Lady-respondió sonriendo.
-¿Y qué deseas?
-Qué la princesa Rin tenga unos pechos muy grandes.
-¿Qué?-dijo sonrojada.
-Solo bromeo. Pido que mi princesa siempre sea feliz.
-Sí es eso lo que deseas, solo quédate a mi lado. Porque, cuando estoy contigo, soy realmente feliz.
 Varios días después, la princesa se preparaba para un viaje al país vecino.
-¡Venga, Len!
-¡Ya voy, my lady!-dijo cogiendo la maleta.
-¡Espere, sirviente!-le llamo la guerrera carmesí.-Tenia que felicitarle por su plan.
-Muchas gracias, general.
-Pero tengo algo que preguntarle. ¿Por qué usted y la princesa son del mismo rostro?
-Pues, porque somos gemelos-respondió suspirando y luego evocando una sonrisa.-No podemos los dos ser reyes, y para que no nos peleáramos por el trono, a mí que soy el pequeño, me mandaron asesinar. Pero por cosas del destino estoy vivo, y junto a mi querida hermana.
-¡Oh! Es una sorpresa. 
-¿Verdad qué sí?
-¡Vamos Len!-gritaba la princesa desde el barco.
-¡Sí! Adiós-dijo saliendo corriendo-¡Adiós general! 
 En el país vecino, había la gran fiesta de reyes y reinas que había mandado hacer el rey de verde para que su hija, la princesa de verde, conociera a su futuro marido, el príncipe de azul. La fiesta estaba bastante animada, menos porque ni el anfitrión ni su hija se encontraban en ella.
-¡Hija! Es muy importante que te cases con el príncipe de azul, recuérdalo.
-Lo sé, padre.
-He oído que la princesa de amarillo se ha enamorado de él-dijo entreabriendo la puerta y mirando al príncipe de azul y a la princesa de amarillo hablar.-¿Lo sabes ahora?
-Sí, padre...
-Esta bien. Sal ahí y disfruta hija mía.
 Después de un rato de fiesta, en el jardín la princesa de verde y el príncipe de azul charlaban. En ese momento, el príncipe de azul se enamoro de ella, haciendo así cumplir el pedido del Rey. Desde la ventana, la princesa de amarillo les miraba con mucha rabia.
-¿¡Qué hace con esa!?-gritaba para sus adentros.
 La fiesta ya estaba acabando, y los sirvientes recogían la sala. Entre ellos estaba Len, que había ido a buscar una escoba.
-¿En este palacio donde guardan las escobas?-decía caminando.
 Se choco con una chica.
-¡Ay! ¿Eh?-dijo la princesa de verde sonriéndole.
-¡Discúlpeme! ¡Tendría que mirar por donde ando!-se disculpo Len pensando.- ''Qué bella princesa''.
-No, perdóname tú. Estoy en medio del camino. Soy Miku, la princesa de verde.
-Y-yo, solo soy un sirviente de la princesa de amarillo. Me llamo Len.
 Había sido amor a primera vista. Los dos hablaron y rieron un buen rato hasta que llego el príncipe de azul.
-¡Princesa!-gritaba desde el fondo del pasillo.
-Oh, me tengo que ir-le dijo a Len.-¿Volveré a verte?
-Ojala-respondió él viéndola marchar.
 Pasaron unas semanas y la princesa de amarillo decidió hacer una fiesta en su palacio para volver a ver al príncipe de azul. Entonces, la guerrera carmesí pido una audiencia con la princesa. 
-Perdone princesa, tengo algo que pedirle.
-Entiendo que tengas cosas que pedir, pero ahora estoy muy ocupada con mi fiesta. Vuelve en 3 días. 
-Esta bien-dijo marchándose.
 A la hora de la fiesta, el príncipe de azul no se despegaba de la princesa de verde que ya se había cansado de su compañía. En cuanto tubo un momento, se escapo a los aposentos de su amado sirviente.
-¡Princesa Miku!-salto él.
-Shuu. Nadie tiene que saber que estoy aquí. Quería verte.
-Y yo también, princesa.
-Veras...-dijo ella sonrojada.
-Estoy enamorado de ti-continuo la frase él.
-¡Oh!-se sorprendió y le abrazo.
 Mientras tanto en la fiesta, la princesa de amarillo hablaba con el príncipe de azul.
-¿Y esta prometida, princesa Rin?
-¿Y-yo?-sonrojo la princesa.-Pues no. ¿Y usted, principe Kaito?
-Sí. Mi prometida es la princesa de verde.
 Esas palabras rebotaron en el interior de la princesa de amarillo. Su amado se iba a casar con otra que no era ella. Deseaba venganza, pero lo único que fue capaz de hacer era salir corriendo.
Mientras tanto, la princesa de verde y el sirviente acordaron mantener una relación en secreto. Seria mejor no decírselo a nadie, ya que además de que ella era una princesa y el solo un sirviente, ella se iba a casar. Al salir, el sirviente busco a su princesa de amarillo pero no la encontraba, fue a mirar a sus aposentos, y allí la encontró llorando.
-¿Qué le ocurre, my lady?
-Esa... ¿¡Por qué se va a casar con esa!?-sollozo Rin y miro a Len.
-¿El qué?
-Quiero que destruyas el país de verde y a su princesa-dijo firmemente. 
-¿Qué? ¿Por qué?-pregunto Len
 Entonces se dio cuenta, de que si no lo hacia, su princesa no seria feliz.
-Lo haré sí usted lo desea, my lady,
 En ese momento entro la guerrera carmesí.
-Perdone princesa, no he podido aguantar los 3 días. Es algo de vida o muerte.
-¿Irrumpes aquí y pretendes que te escuche?-se río la princesa-Haber, ¿que quieres?
-Quiero que el medico de palacio cure a mi marido, esta muy enfermo.
-Mi medico no esta para eso. Lo siento general Meiko-contesto respondiendo.
 Pocos días después, el marido de la guerrera carmesí, murió. Ella lo unico que fue capaz de decir, era.
-¡Pagara por esto!
 Esa tarde, la princesa de verde recibió una carta de su amado Len pidiéndole que se reunieran bajo un árbol en el bosque. Tanta felicidad le dio que salio corriendo hacia el bosque pero en el camino se encontró al príncipe de azul.
-¡Miku! ¡Princesa mía! ¿Donde vas?
-Voy al bosque.
-No vallas, ven conmigo, por favor-le pidió sujetándole la mano.
-Déjame en paz.
-¡No lo hagas! Ha llegado a mis oídos, que la princesa de amarillo piensa atacar a tu pueblo. ¡Ven conmigo!
-¡No seas loco! No tiene razones para hacerlo-dijo soltándose.-Me voy, tengo algo que hacer.
 Salio corriendo. Entonces empezaron a caer bombas en su reino y llegaron militares. Al darse cuenta, salio corriendo y se sentó bajo el árbol donde había quedado ella y su amado. Cuando llego, se sintió a salvo.
-¡Menos mal qué has llegado! Mi pueblo esta siendo atacado por tu reino, ayúdame.
 La princesa miraba al sirviente, que no levantaba la cabeza. Le notaba extraño y no conseguía saber que le pasaba. Entonces, el sirviente saco su espada y la asesino clavándosela en el pecho.
-Ah, perdóname...-dijo por ultima vez, Miku.
 El reino de verde y su princesa habían acabado. 
En el reino de la traidora inhumanidad, el sirviente del mal le daba la merienda a su princesa de amarillo, más conocida por la hija del mal. 
-Hoy para merendar tenemos flan.
-¡Oh, me encanta, Len!-sonreía ella.
 Todo parecía feliz. La princesa lanzo el periódico al suelo y río.
-Esa tiene su merecido.
-¿Eh?-lo recogió el sirviente-. ¿Le importa que me lo quede?
-Haz lo que quieras-siguió merendando ella.
 Una vez estaba en su habitación, agarro el periódico. En él venia la noticia de que la princesa de verde había sido asesinada. Roto de dolor no pudo contenerse y rompió a llorar. Desde la puerta, su princesa le escuchaba, y se dio cuenta de que había conseguido hacerle daño. 
El pueblo se levanto ante la princesa de amarillo. No tenían dinero y medio ejercito había caído en la batalla contra el reino de verde. Entre ellos, se encontraba el príncipe de azul, que había jurado vengarse de la muerte de su amada. Le habían contado, que la guerrera carmesí también estaba contra la reina.
-¿Le parece que peleemos juntos en esta batalla?
-Jure que lo pagaría y lo hará-respondió ella levantando su espada.
 En él palacio, hasta los sirvientes abandonaron a la princesa para ponerse en contra de ella. No podía ver lo que se le venia encima, estaba demasiado triste por haber perdido todo lo que tenia. Entonces, alguien toco la puerta.
-Lady, ¿quiere merendar?-pregunto el sirviente con el que compartía el rostro.
-¡Oh, Len! ¡Te has quedado!-dijo abrazándole.-Vete, ¿no has visto todo lo qué hay fuera?
-Lo he visto. Quieren tú sangre pero, tú y yo somos gemelos, nadie se dará cuenta.
-¿De qué hablas?
-Quítate la ropa y ponte la mía. 
-¡Pero, Len!
-¡Hazlo!-fue la primera y la ultima orden dijo Len a Rin.
 Cambiaron sus ropas, y el se soltó el pelo. Derepente, las puertas del castillo cedieron y la revuelta entro. Len metió a su hermana en el armario y espero. 
-¡Tú!-le agarro del cuello el príncipe de azul.
 La guerrera carmesí miro a la supuesta princesa y se fijo en que llevaba los zapatos de el sirviente.
-¿Por qué...?-derepente se dio cuenta-. ¡Eh, suéltala! La condenaremos mañana.
 Meiko no podía entender porqué alguien quería proteger a la malvada princesa de amarillo.
-¿Qué? ¿No quieres cumplir tu venganza?-pregunto el principe de azul.
-Hay que llevarla ante la ley, principe Kaito-dijo agarrando al sirviente por el brazo.
-Ah, es como un hombre-se quejo Len.
Después de que salieran, la princesa salio del armario donde estaba. No sabia que hacer, estaba desorientada. Camino un rato por su palacio vacío, y entro en la habitación de su hermano. Recogió del suelo la fotografía que solia tener él en la mesilla y se puso a llorar.
Al día siguiente, a las 3, era la ejecución de la princesa. Ella, fue allí dándose cuenta, de que todas esas personas que antes creía que eran amigos, ahora la querían ver muerta.
-¿Ultimas palabras?-pregunto la guerrera carmesí mientras sonaban las campanas.
 Len miro a su hermana entre el publico y dijo.
-Ah, ya es la hora de la merienda.
 La guillotina callo igual que su cabeza al cesto. El pueblo gritaba de alegría, todo el mundo en el publico estaba feliz y se iban a celebrarlo menos una chica tapada con una manta vieja, que llevaba una foto entre sus manos. Ella lloraba por la perdida de la princesa, por la perdida de su hermano. 
-¡Len! ¡Perdóname! ¡Perdóname!-gritaba entre sufrimientos.
 Cayo un papel que estaba junto a la foto. En el ponía:
~Querida princesa, que sepas, que si alguna vez volviera a nacer, me gustaría volver a jugar contigo.
***
 En un cuarto oscuro, se encontraba atado de pies y manos Len. No había luz, más que la que evocaba una cerradura a lo lejos y una llave al otro lado. Miro las cadenas de que le sostenían las manos, eran rojas.
-”Por toda la sangre que se ha perdido por mi culpa”-pensó.
 Miro las cadenas que le sostenían los pies, eran de color azul.
-”Por todas las lagrimas que se derramaron por mi causa”.
 Entonces, una voz conocida salio de la llave.
-Estas aquí por tus pecados. Hasta que no cumplas tu pena, no saldrás.
 A Len le atormentaban los recuerdos de sus pecados, y solo deseaba volver a esos días felices. Después de unos días de sufrimiento, la voz volvio a hablar.
-Tus pecados han sido perdonados, hoy es tu segundo cumpleaños.
 Las cadenas se rompieron y la puerta se abrió. Al otro lado habia una playa.
***
 En la playa, Rin estaba parada en la orilla, sosteniendo una botella con un pergamino dentro. Entonces, lo hecho al mar y pidió que su deseo se hiciera realidad.
-Lo siento, lo siento, lo siento, ¡lo siento, Len! Por favor, si volviera a nacer…
-...Seria lindo volver a ser gemelos-respondió una voz conocida.
 Derepente Rin miro a Len que estaba a su lado evocando su linda sonrisa, y cuando parpadeo, desapareció.
-Len…-dijo llorando y sonriendo.

Fin.


Dibujo realizado por mi Julieta <3


miércoles, 9 de marzo de 2011

Vocaloid Fanfics. [Spice!]

Spice!
En clase.
Rin: Jamás podrás enamorarme.
Len: Ya lo veremos.
Rin: ¿Qué te hace pensar que sí?
Len: ¿Y a ti qué no?
Rin: Idiota *vuelve a su cuaderno*. Felicidades.
Len: Gracias. 
Rin: ¿Qué quieres que te regale?
Len: Una apuesta. Sí en mi próximo cumpleaños he conseguido que te enamores de mi, además de salir conmigo, serás mi sirvienta.
Rin: *Le mira* ¿Y si no?
Len: Seré tu perro, el tiempo que tu quieras.
Rin: Me parece bien.
Miku: *Entra en su clase* Hola.
Rin: *Vuelve a escribir* Hola.
Len: Buenos dias, Miku.
Miku: *Roja* Es-to, feliz san Valentín y feliz cumpleaños *le da un regalo*.
Len: Muchas gracias. Eres genial.
Miku: ¿Tu-tu crees que podríamos ir a-a algún lugar? 
Len: Claro. Pero hoy no. Le prometí a Luka que iríamos a celebrar mi cumpleaños. No tengo muchas ganas de ir porque a mi me gusta alguien *la mira*.
Miku: ¿Ah s-sí? Bueno, ¿mañana? 
Len: Mañana me parece bien. Iré a buscarte a la salida. Te diría que te pusieras guapa, pero más es imposible.
Miku: *Como un tomate* Eh... Gracias. *Se va corriendo*  ¡Con permiso! 
Len: *Saca el móvil y escribe*.
Rin: Pobrecita.
Len: Je, esta como tu en unos meses.
 En la azotea del instituto.
Len: Rin, este es mi amigo Kaito.
Rin: <<Es bastante guapo>> Ho-hola.
Kaito: ¡Hola! Soy Kaito. Mi grupo sanguíneo es... 
Len: *Le pega un puñetazo* Calla. 
Rin: Yo Rin.
Kaito: Je, je. Que bajita que eres, ¿no?
Rin: *Fuego* ¡NO SOY BAJITA SOLO PEQUEÑA!
Len: *Ríe* Ja, ja.
 Un mes después.
Kaito: ¡Hola!
Rin: *Mira a otro lado* Hola.
Kaito: ¿Sigues enfadada?
Rin: Me tiraste el refresco en la camiseta nueva. Claro que me enfade. Si Len no me hubiera parado te habría arrancado los brazos.
Kaito: Que gore. Venia a decirte que Len esta ocupado en la biblioteca con Miku y no estudiando.
Rin: Tsk. Ya veo.
Kaito: *Se sienta a su lado* No hemos empezado con buen pie pero... Me gusta estar contigo. 
Rin: Gracias.
Kaito: *Gota de anime* ¿Gracias? Oye, Rin, me-me gu-gustas.
Rin: ¿Qué? ¿Yo a ti? *roja*.
Kaito: Sí. Y quiero que seas mía. Conmigo, por favor.
Rin: Sin carta ni nada... Que directo.
Kaito: Te la puedo hacer si quieres.
Rin: No, no hace falta *ríe*. Kaito, y-yo, comparto ese sentimiento pero... Le prometí a Len que no saldría con un amigo suyo y él no saldría con mis amigas.
Kaito: Tsk. Voy a hablar con él.
Rin: Pe-pero...
Kaito: ¡Oh sí! *Le besa la mejilla* No quería quedarme sin hacer esto.
 Mientras tanto Len...
Miku: *Roja* Len, esto aquí no esta bien.
Len: *Besándole el cuello* Da igual, aquí no entra nadie. 
Miku: Bu-bueno...
Kaito: *Entra* ¡Len!
Len: Mierda. Oye Miku, vete a casa. Ahora voy yo *sonríe*.
Miku: Cla-claro.
Kaito: ¡Len!
Len: *Sale* ¿Qué?
Kaito: Voy a salir con Rin, y no me lo vas a impedir.
Len: Idiota. Ella no querrá...
Kaito: Ella quiere.
Len: ¿Qué? Pero...
Kaito: ¿Qué te pasa? ¿Estas celoso? 
Len: *Le pega un puñetazo* Hacer lo que queráis, ¡idiotas!
Kaito: *En el suelo* Mierda...
 En el patio.
Rin: *Jugando con su móvil* ¡Toma marcianito!
Len: *Le cierra el móvil* ¿En serio? ¿Desde cuando te gusta Kaito? 
Rin: Pu-pues desde hace unas semanas...
Len: Ya veo. ¿Y vas a salir con él?
Rin: Hare lo que quiera. 
Len: Pues no me hables.
 Unos dias después
Rin: Pásame la soja.
Luka: Toma *se la da*.
Miku: *Se levanta* Me voy.
Luka: ¿Vas con él?
Miku: Sí. 
Len: *Desde el fondo* ¡Miku!
Miku: Adiós *se va*.
Len: *Le pasa el brazo por la cadera a Miku* Vámonos *guiña un ojo a Luka*.
Luka: *Sonroja* Eh... 
Rin: No te enamores. Es un aviso.
 Esa noche
Len: *Coge su móvil* ¿Sí?
Luka: ¿Te lo estas pasando bien con esa?
Len: Luka, preciosa. Tu eres lo único que necesito <<Que chicle, siempre digo lo mismo>> *Ríe*.
Luka: Esta bien. Buenas noches. 
Len: *Se recuesta y se abraza a Miku* Ay...
 Dos dias después.  
Len: Mierda Meiko. ¿Tienes que venir a buscarme? *Se oye un ruido* ¿Eh? *Se asoma a una clase*.
Rin: Kaito, para. Nos van a pillar.   
Kaito: Es un riesgo que quiero correr *le besa el cuello*.   
Len: Eh... *Sale corriendo*.
 Muchos meses después.
Rin: Queda poco para tu cumpleaños.   
Len: Ahora como has cortado con Kaito me hablas, ¿eh?
Rin: Algo así... De todas maneras me gustaría volver con él pero se ha enamorado de Miku y...   
Len: *La tira al suelo y se queda encima de ella* Déjalo ya.
Rin: ¡Len!   
Len: ¡Deja de hacerme daño! *Llorando* Por favor...
Rin: Len... *Le abraza*.   
Len: Estoy enamorado de ti Rin. Desde que te conocí. No quiero que nadie más que yo te toque.
Rin: Nadie lo hará, mientras que a ti tampoco te toque nadie más que yo *le besa*.   

Fin.